Agitado pero no mezclado.
Cumplir 28 años.
27 000 días sin escribir ni una sola línea.
Pacharán.
Vino.
Pacharán.
Solo me han regalado París.
¿O poner una piedra sobre la tumba de Cortázar?
Cielo.
Infierno.
Pacharán.
Un porro suelto.
El más absoluto de los sobrios sostiene al más absoluto de los ebrios.
Ambos ruedan ladera abajo.
Pacharán.
Un concierto.
La máscara de luchador mexicano da mucho calor.
El Sworn and Broken del los sreaming Trees me pone tontorrón.
O los pelos de punta, por qué no.
Pacharán.
Por el culo te la estrujo.
Una sesión de improvisación
Antes un Red Bull.
Subi subi.
Llamada inesperada.
Lectura de astrofísica para niños.
Un fotón.
Un condón con sabor melocotón.
Tapones para los oídos color naranja.
¿Esa canción es de Tool o se parece demasiado?
La diferencia entre un homenaje, un plagio y una versión.
Murakami pendiente.
No Logo pendiente.
Crisis de edad.
Me regalo un iPod, una guitarra, y un ataque de hipocondría gorda con obsesión dura de superar.
Ataque de ansiedad consiguiente.
Pacharán.
Uno se olvida de que cuesta menos entrar a trabajar si el día es soleado.
O más.
¿Qué será de toda esa gente a la que ya no veo?
Pacharán.
Miedo y asco en la Latina.
35 kilómetros en menos de 15 minutos y sin mirar hacia atrás.
Quedarse leyendo en la cama mientras la lluvia suena de fondo.
Pasarlo bien con la gente en el trabajo.
Reírme.
Subtitular dibujos animados.
Y una, y otra, y otra vez las mismas noticias.
La de Cultura está tremenda.
Tucholsky hat Recht.
Pacharán.
Yo ya no salgo.
Distorsión.
23 F
Fin de semana.
