25.1.07Plagiando un poco a Gaël...
23.1.07(…) por mucho que me amargue, por mucho que pierda la esperanza, la fe, el amor por la humanidad, por mucho que peque de no future, de que todo esto se va a la mierda, por mucho que me deje llevar por la frustración, llevo un jipi zarrapastroso en mi corazón. (...) Soy así, nací en Ibiza, mi esencia digo, y creo que todos deberíamos irnos a vivir a un pueblecito a la orilla del mar. Eso sí, por supuesto, con el portátil en la mochila hecha de cuero de cabra, y una gran conexión a Internet. Por supuestísimo.
Pero es más fácil creerse la farsa, y frustrarse porque a los veintiocho años no eres nadie, ni tienes casa, ni un empleo estable, ni siquiera una línea marcada. Es más fácil creerse, identificarse con los personajes de Palahniuk, Houellebecq, ser un jodido amargado decadente. Saber que el imperio se desmorona y sentarse a verlo caer. Es el camino fácil. Resoplar, maldecir, hastiarse, mirar con envidia a los demás, dejar que la línea acabe en puntos suspensivos… Y por supuesto preguntan, preguntan desde la incomprensión, desde la ruptura generacional. No hay tal brecha, hay un desmoronamiento del mundo tal y como lo han conocido que no se atreven a tener en cuenta, que no se atreven a mirar siquiera, como si así evitaran que se hiciera real. Pero ahí está. Mirando a un lado, con algo de tristeza, pero serenidad, te preguntan qué es lo que quieres ser, cuál es el camino que más te atrae. Intentan decirte que la vida da muchas vueltas, pero con consiguen disimular su decepción y miedo por el aspecto que están tomando las cosas. Yo no sé a dónde mirar porque: Mi vocación es ser jipi, coño, escribir tan bien como Vonnegut y Cortázar, creer en la humanidad, y lo único que consigo día a día, sin poder detenerme, es convertirme en un punki costra que se disfraza para ir a trabajar. En alguien frustrado, en un ser amargado que odia y envidia a la gente porque sí es capaz de creerse la farsa, y bailar feliz las melodías de la decadencia. Y a veces me dejo ganar, pero por mucho que me amargue, por mucho que pierda la esperanza, la fe, el amor por la humanidad, por mucho que peque de no future, de que todo esto se va a la mierda, por mucho que me deje llevar por la frustración, llevo un jipi zarrapastroso en mi corazón. Y por fortuna el muy cabrón no se rinde nunca. 10.1.07No se oye bien, hay muchas interferencias. *** Ya lo sé, ya lo sé. *** Le prometo que lo encontraremos. ***
Vacío anímico, volcado en palabras, peligros superfluos, pistola en mano va en busca de una sien que cada vez se aleja más. Se aleja en el tiempo. Vacío lírico. Fabríquese usted su propia historia, vago de mierda. *** ¿Cómo? No lo he oído bien. *** Final, ¿qué final? Para que hubiera uno tendría que haber una trama. *** Ella se marcha sin despedirse. A él le da relativamente igual, como todo en los últimos meses. Siempre puede aprender japonés y comprar mangas por internet en versión original. ¿Sigue usted ahí? *** Ruido rosa. *** Asteriscos. *** 3.1.07No estoy. Tampoco inspirado, ni soñador, ni siquiera creativo. Algo me salva, no obstante, de la depresión continua; no sé que es, pero mantiene esa nube a raya. No me libro del mal humor, del pesimismo, del cabreo porque las cosas no son como deberían, pero esta vez no es frustración, es simplemente pensamiento destructivo. A un nivel macro todo es una mierda, no hay humanidad, sólo ratas a las que se les ha regalado una miel que han convertido en excrementos a la más mínima oportunidad. A un nivel macro merecemos la extinción. Pero luego miras y el amor nos salva, aunque sea ilusoriamente.
Menos mal que existen y existieron personas cuyas mentes son monumentos en sí, equiparables a la capilla Sixtina (Carlos, el del curro, dixit), personas que dentro de esta ilusión que todos nos creemos hacen del ser humano una idea hermosa por la que luchar… Lloriqueos varios, pero 1.1.07Feliz año, nenazas... Que nos salga bonito...
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